sábado, 6 de julio de 2013

Barranco del Río Cacín. 20 de abril de 2013


Comentarios:   Antonio Arana.
Fotografías:   de casi todos los miembros del grupo.

Preciosa ruta la de hoy por el Barranco del Río Cacín. Pero si queréis sacarle el máximo provecho posible, hacedla en primavera. A partir de mayo, la alfombra de verdor se va tornando progresivamente amarillenta.



La vista de la parte norte de la Sierra Almijara es impresionante desde la presa de los Bermejales, contrastando la cadena montañosa con el azul del agua del embalse que se encuentra, prácticamente, al máximo de su capacidad que son 102.6 Hm³.



 Embalse de los Bermejales y Sierra Almijara.


Embalse de los Bermejales.


Muy cerca de la presa de los Bermejales se encuentra la Iglesia de la Inmaculada (altitud 840 ms.). A unos metros de la pared oeste de la iglesia se inicia la vereda que nos llevará hasta el mal llamado "puente romano", punto final de la ruta.


 Iglesia de la Inmaculada.

Vamos contentos porque hace un día estupendo y llevamos, además, la barriga llena tras haber desayunado café y churros en el bar El Churrero, en Alhama de Granada.


 Hacia el Barranco del Río Cacín.

Desde el mismo comienzo de la ruta podemos observar el maravilloso colorido de la primavera.

 
Silene.


Espino albar o majuelo. Crataegus monogyna.

Muy pronto nos encontramos junto al cauce del Río Cacín, cuyas aguas tienen un color lechoso azulado.


Río Cacín.


 Salsifí. Trogopogon porrifolius.

Vamos deteniéndonos continuamente para contemplar los espléndidos rincones con que nos va sorprendiendo la ruta a cada momento.


Por la esponjosa alfombra de verdor.

El río corre bravío en algunas zonas. El sólo rumor del agua apaga nuestra sed. ¡Y eso que aún no hemos acabado de digerir los churros...!


Una preciosa estampa del Río Cacín.

El barranco está flanqueado por paredones inmensos a ambos lados.
 



La vegetación es tan frondosa que en algunas zonas es capaz de ocultarnos si nos tumbamos sobre ella.


 No, no miréis a Christian, en primer plano. ¿Dónde está Willy...digo... Rodrigo?


 Manzanilla. Mareicaria chamomilla.


Nuestro montañero alevín, Alex.

Cuando llevamos una hora de caminata, llegamos a unas escaleras metálicas que es necesario subir. No tiene peligro alguno a pesar del continuo bamboleo que nos acompaña durante el ascenso. Nos encontramos a 768 ms. de altitud.


                            Escaleras metálicas.

A apenas 10 minutos de las escaleras encontramos un angosto paso a nuestra derecha por el que ascendemos cogidos a una cuerda de unos 4 metros de longitud.


Primera cuerda.

A veinte minutos de la primera cuerda llegamos a un cruce señalizado con tablas de madera: a la derecha se asciende hacia la Casa del Cura, al pie de una pista terriza; a la izquierda continúa nuestra vereda descendiendo nuevamente hacia el cauce. Nos encontramos a 820 ms. de altitud.

 Cruce de veredas.

La tablilla indicadora se encuentra situada en un precioso prado.


Junto a la tablilla en el cruce de veredas.

Transcurridos veinticinco minutos nos topamos con una segunda cuerda de 2 metros de longitud. Y, a cinco minutos de la misma, con un cable de acero de 8 ms. al que hay que cogerse para ascender por una empinada pendiente rocosa. Estamos a 750 ms. de altitud.


 Agarrado al cable de acero.

Y, a cinco minutos, encontramos una tercera cuerda de unos 10 metros que nos da seguridad para realizar un corto descenso por una zona muy resbaladiza.


La tercera cuerda.

No hay peligro alguno en la ruta que es muy divertida. Dos cuerdas más se encuentran a unos 20 minutos de donde nos encontramos en este momento. La primera de ellas tiene dos metros de longitud, y, la otra, 3 ms. A partir de esta última cuerda comienza lo más bonito de la ruta, para mi gusto. Pasamos pegados a la alta pared del lado derecho del río, con unas impresionantes huellas de erosión.




Aprovechamos para hacernos una foto los compañeros del grupo Andax que trabajamos en el Hospital Comarcal de la Axarquía, en Vélez-Málaga. Una buena fotografía para el recuerdo.


El "equipo de emergencias" del grupo.

De izquierda a derecha: Antonio (Otorrinolaringólogo), Fernando (enfermero de Urgencias), Alejandro (enfermero de Quirófanos), Antonio (yo mismo, médico de Urgencias) y Paco (Oftalmólogo). Aunque se nos ha escapado uno que va delante, Rodrigo, médico residente de Traumatología. 

En la margen izquierda del río Cacín podemos observar, a lo largo de toda la pared oeste, múltiples abrigos que sirvieron de refugio y defensa al hombre del Neolítico.


 Abrigos del Neolítico.

Caminamos bajo pintorescas cornisas en las que crece el culantrillo de agua.




Nazareno. Muscari neglectum.


 Botón de oro, un ranunculus.


Cuando llevamos 3 horas de ruta, a 755 ms. de altitud, encontramos un puente colgante sobre el río. 


Primer puente colgante.

El puente de madera bascula a nuestro paso, a izquierda y derecha, y pasamos un buen rato de diversión y fotografías.


Rodrigo, nuestro traumatólogo "desaparecido" cruzando el puente.


No, Shakira no ha venido esta vez...

A cinco minutos del primer puente colgante pasamos un segundo puente. Y, unos minutos después, nos refrescamos con el agua difuminada de una cascada de unos 10 ms. de altura.


La cascada.

Tras la "ducha" llegamos en unos minutos a un primer puente fijo de piedra. 



 Puente de piedra. 

A los 5 minutos nos topamos con un bello rincón, a nuestra izquierda, por el que se desliza de forma ordenada el agua de una cascada de unos 8 ms. de altura. Es un rincón que invita a la fotografía.



En otros cinco minutos atravesamos otro puente fijo de hierro y madera.


Segundo puente fijo.

De aquí al final de la vereda ascendente que nos saca del barranco hay un cuarto de hora. Ya podemos contemplar a nuestra izquierda el famoso "puente romano" de principios del siglo XX.


El "Puente Romano".
 

Otra imagen del puente.

La mejor forma de hacer esta ruta es dejando algunos coches junto al puente y otros al lado de la presa de los Bermejales, iniciando la ruta desde aquí. Tras 4 horas de tiempo y 5.870 metros de recorrido, llegaremos al puente y recogeremos los coches para ahorrarnos el camino de vuelta andando que puede hacerse por el mismo barranco, por una pista situada al este o por una carretera asfaltada situada al oeste del puente. Tanto la pista como la carretera nos llevan de nuevo a la presa.

Terminada la ruta, aprovechamos para "culturizarnos" un poco visitando la Necrópolis megalítica de los Bermejales situada a la orilla del embalse, cerca de la presa.


Necrópolis megalítica de los Bermejales.


                     Interior de la Necrópolis.


Retama lluvia de oro. Retama sphaerocarpa.

Y, para terminar bien el día, nos vamos al Ventorro, junto a la pantaneta de Alhama de Granada, donde nos ponemos morados de salmorejo, pollo, migas, chivo, setas... y, como no podía ser menos, de vino Aranzada, cuya bodega se encuentra en el propio pueblo.


   Plato de setas.


Perfil de la ruta.




 




jueves, 4 de julio de 2013

Cerros Gavilán, Atalaya y Cerro Verde (Cómpeta). 7 de abril de 2013

Comentarios:   Antonio Arana
Fotografías:     Antonio Arana 

Nuestra ruta comienza en el Puerto del Collado (880 ms de altitud), por encima del pueblo de Cómpeta. Se trata de realizar un recorrido circular, ascendiendo tres cerros localizados en una misma cuerda al este de dicho pueblo.

En el Puerto del Collado han construido un precioso mirador con un paisaje impresionante de toda la cara este y sur de la Sierra Almijara. 


Mirador del Puerto del Collado a los pies del Cerro Calimacos


Todos sonrientes en una mañana azul.

 Pero, antes de comenzar a andar, vamos a hacer un corto recorrido fotográfico por el paisaje montañoso que puede apreciarse desde el mirador.












Fuerte de Frigiliana con la cantera y Nerja.

Pero, además de esas majestuosas montañas, hay otras preciosidades en el entorno.


 Las verdaderas preciosidades.



Lo siento, pero no he podido resistirme... Ya que no puedo presumir de guapo, sí quiero hacerlo de buena compañía.

Nuestro primer pico es el Cerro Gavilán o de la Mina (1.134 ms de altitud). Desde el Puerto del Collado, una zigzagueante y pendiente pista nos lleva hasta él. En su cumbre hay construida una caseta que es un observatorio del plan de lucha contra incendios forestales. Hace algunos años, los responsables de la vigilancia eran un matrimonio que se turnaban durante todos los días del verano. Actualmente, no sé quiénes son los vigilantes.


 Cumbre del Cerro Gavilán, junto a la valla de la caseta de vigilancia contra incendios.

Ahora descendemos por la pista en dirección a nuestro segundo pico: el Cerro Atalaya. Dejamos a nuestra derecha la vereda que pasa por la Venta de María Guerrero para dirigirse por los Pradillos hacia Puerto Blanquillo, y tomamos una vereda al frente que nos lleva de forma cómoda y progresiva hacia nuestra meta.

Por la vereda, entre esparto, aulaga y romero.


Cerro Atalaya

La cumbre de esta montaña es completamente rocosa. Su altitud es de  1.252 ms.


Cumbre de la Atalaya


La Maroma desde el Cerro Atalaya.


 Cerca del cielo

Descendemos de la Atalaya por la parte norte y comenzamos el ascenso por la parte sur de Cerro Verde, llegando poco después a su vértice geodésico, situado a 1.326 ms de altitud, desde el que se divisa un impresionante paisaje de la Almijara.

 En la cumbre de Cerro Verde


 El Cisne desde Cerro Verde

Deteniéndonos apenas unos minutos en la cumbre, continuamos ahora en dirección noreste en un largo y continuo descenso hacia Puerto Blanquillo, atravesando un paso peligroso aunque de corto recorrido.

Hacia Puerto Blanquillo

Una vez en Puerto Blanquillo, puerto donde se inicia la vereda hacia el Lucero, tomamos la dirección sur bajando por el arroyo de Juan Rojo, pasando junto a las ruinas de las antiguas Venta de Cándido, Venta de los Pradillos y Venta de María Guerrero. Y, desde aquí, enlazamos nuevamente con la pista forestal que nos llevará otra vez al Puerto del Collado.



Recorrido total:   15 km.
Tiempo total con marcha muy tranquila:   7 horas.
Desnivel de ascenso:   500 ms.
Picos subidos:   3 (Gavilán, Atalaya y Cerro Verde).
Tipo de recorrido:   circular.
Grado de dificultad:   fácil.