Comentarios: Antonio Arana.
Desde 1998 hemos visitado la Cueva Oscura de Frigiliana en cuatro ocasiones. Es una cavidad de unos 40-50 metros de recorrido anfractuoso, perfecta para iniciar a nuestros alevines en el tema tan "oscuro" de la espeleología. No requiere ninguna técnica. El recorrido se realiza en unos 30 minutos si vamos deteniéndonos para observar las distintas formaciones de estalactitas, estalagmitas y columnas de la cavidad. En su interior existen algunos pequeños charcos de agua formados por el incesante goteo de la roca.
La entrada es muy estrecha, siendo necesario arrastrarse un poco. Por supuesto que a pesar del corto recorrido es imprescindible llevar luz (linternas, frontales y pilas de repuesto) ya que posee varios recovecos que pueden desorientarnos a la hora de buscar la salida.
Entrada a la cueva.
Entrada a la cueva.
Pequeña bóveda en forma de concha.Tras recorrer un pasillo de unos 10 metros, llegamos a un espacio central en el que se puede apreciar una columna partida y separada que hay que tomar como punto de referencia. A unos 4 metros de la misma, a nuestra derecha, existe una pequeña bóveda en forma de concha, a un metro y medio del suelo, aproximadamente.
Galería central con columna partida.Desde ese espacio central de la cueva parecen diverger varias galerías. Una a la derecha, tras la bóveda citada; otra, al frente, detrás de la columna partida; y otra más a la izquierda en la que podemos observar claramente tres columnas situadas a un metro y medio una de otra, flanqueando un pasillo que posteriormente cambia de dirección para dirigirse a la derecha, hacia una cavidad que constituye la parte final del recorrido.
Pasillo a la izquierda con las tres columnas.Nos cruzamos con multitud de murciélagos que vuelan a nuestro alrededor desprendiéndose de las paredes al haber sido molestados.
Presencia de pequeños charcos de agua.
Galería al final del recorrido.
Hacia la salida.Al salir de la cueva nos damos cuenta de que no estamos solos. Un sapo se encuentra agazapado y asustado en un rincón en la misma salida.
Sapo.Tras salir de la Cueva Oscura comemos algo y, sobre todo, bebemos agua. Después, nos dirigimos al Cerro de la Cruz de Pinto que se encuentra a unos 25 minutos de la cueva.
Cumbre del Cerro de la Cruz de Pinto.Apenas tiene 400 metros de altitud sobre el nivel del mar y en su cumbre hay una pequeña capilla con varias imágenes del Sagrado Corazón de Jesús y de Jesús Cautivo. Fue construída en 1990.Las vistas son muy bonitas, destacando el pueblo de Frigiliana con el Cerro del Fuerte protegiendo su espalda y, al lado contrario, Nerja y el maravilloso Mar Mediterráneo.
Frigiliana y el Cerro del Fuerte.
Cumbre del Cerro de la Cruz de Pinto. Al fondo, Nerja.Durante el descenso de la Cruz de Pinto podemos apreciar el Lucero, las Lomas de Mota, el Cisne, el Tajo Castillejo, la Sierra de Enmedio, los cerros Boniato y Mangüeno... A la derecha hay una fuerte caída hacia el cauce del Río Chíllar.
Sierra de Enmedio de Frigiliana.
Lechuguilla. Reichardia tingitana.Las distintas variedades de jara hacen eclosión impregnando el matorral de colores blanco y rosa.
Jaguarzo. Cistus libanotis.
Anthemis chia.Debemos cruzar nuevamente el Río Higuerón. Y hay que hacerlo varias veces y mojándonos porque lleva un buen caudal de agua. Pero a estas alturas nos da igual. Hace un poco de calor y nos agrada el frescor del agua en el cuerpo.
Por el Río Higuerón.
Río Higuerón.Decicimos dirigirnos contra corriente hacia el Pozo Batán, una alberca construida en el siglo XIX con una capacidad aproximada de un millón de litros. En la zona alta de Frigiliana, junto al antiguo castillo, existe otra alberca "el Pozo Lízar", construida durante los siglos X y XI.
Pozo Batán.El Pozo Batán es utilizado para el baño por muchos jóvenes. Algunos aprovechan los restos de la muralla del antiguo molino para saltar al agua.
Salto. Pozo Batán.
Comentarios: Antonio Arana.
Buscando nuevas rutas de acceso al pico más emblemático de la Axarquía, la Maroma, Pepe y yo decidimos acercarnos a Zafarraya para estudiar opciones de ascenso a la misma por el norte, distintas a la ruta del Robledal.
Para tener una visión amplia de la zona nos dirigimos a la cumbre del Cerro del Pimiento, estratégicamente situado con sus 1.318 metros de altitud.
Cerro del Pimiento y cantera.
Ladera norte del Cerro del Pimiento.Es impresionante la vista del poljé de Zafarraya rodeado por la Torca, la Sierra de Loja y el pico de la Torrecilla.
Carraspique. Iberis amara.
Cumbre del Cerro del Pimiento.Desde la cumbre podemos estudiar la cuerda que lleva hacia el Cerro de la Majada del Arce para enlazar desde aquí con la vereda que viene desde la Fuente del Espino, al oeste, rodeando el Cerro Mojón para acometer el tramo final de subida a la Maroma.
Cuerda hacia el Cerro de la Majada del Arce.Observamos también los Castillones al suroeste, y el carril que viene de la Adecuación Recreativa de la Alcauca que hace una cerrada curva justo en la base del Cerro del Pimiento, desde la cual asciende otra cresta que converge en el Cerro de la Majada del Arce con la que sube desde el propio Cerro del Pimiento.La Sierra de Loja se aprecia al noroeste confundiéndose sus picos en el color gris de las rocas.
Sierra de Loja con el Caballón I, la Yedra, Acebuche, Caballón II, Los Surcos y Sierra Gorda (la mayor altitud).Nos damos por satisfechos con esta nueva perspectiva de otras rutas alternativas a la Maroma para realizar el ascenso por una de ellas en unos días. Hoy no es posible porque a las 3 de la tarde tengo que incorporarme a mi puesto de trabajo en el hospital de la Axarquía.
Orquídea mariposa. Orchis papilionacea.
Salsifí. Tragopogon porrifolius.
Abejera amarilla. Ophrys lutea.
Comentarios: Antonio Arana.Esta vez la ruta consiste en prácticamente un paseo por los pueblecitos de la Alpujarra granadina. El sábado, día 24, visitamos en Trevélez una fábrica secadora de jamones. Nos muestran el método que siguen de tratamiento y conservación de los mismos y, posteriormente, nos obsequian con una degustación de jamón, chorizo, salchichón y vino del terreno. Ni que decir tiene que todo está exquisito.
Lirio. Iris.Una vez cerca de Pórtugos visitamos el impresionante paraje de la Fuente Agria llamada así por el agua ferruginosa que pica en la punta de la lengua al probarla.
Fuente Agria.Hacemos noche en Capileira que se encuentra en plena feria, lo cual invita a sumarnos al ambiente distendido y alegre.
Ombligo de Venus. Umbilicus rupestris.Hoy domingo, a primera hora de la mañana, el cielo se encuentra prácticamente despejado, pudiendo divisar las altas cumbres nevadas y el impresionante Barranco del Poqueira con sus pueblecitos blancos.
Pampaneira al fondo del Barranco del Poqueira.
Abedul común. Betula pendula Roth.Capileira.Un compañero se siente mal y aunque sólo parece que se trata de un cuadro de vértigo, creo aconsejable quedarme con él en Pitres donde hay un centro de salud con atención las 24 horas del día para realizarle unas pruebas. El resto del grupo continúa en el autocar unos kilómetros hacia Pórtugos, el inicio de la ruta. Después, me recogerán en la plaza del pueblo, una vez ya en ruta, para dirigirnos hacia Bubión por una senda que forma parte del recorrido del GR 7.Un compañero médico lo reconoce y le realiza un control de glucemia, una toma de tensión arterial y un electrocardiograma. Todo normal. Es diagnosticado de vértigo y se le administra un tratamiento siendo dado de alta. Le indico que lo más recomendable es que vuelva en el autocar a Pampaneira, el final de nuestra ruta, porque no se encuentra en condiciones para la marcha por el monte.En la plaza de Pitres hay una fotografía de Federico García Lorca que se encontraba en este pueblo en la primavera de 1928.
Pitres.
La primavera brota en todas partes. Hay agua en todos los rincones y la glicina desprende su suave aroma al igual que el lilo.
Glicina. Wisteria sinensis.
Lilo. Syringa vulgaris.Nuestro camino discurre por pequeñas aldeas blancas como Capilerilla, donde encontramos tulipanes.
Camino de Pitres a Bubión.
Tulipán. Tulipa.Pasamos entre pinos y abetos, cruzando el histórico Barranco de la Sangre, escenario de encarnizados enfrentamientos entre moriscos y cristianos a finales del siglo XVI.Llegamos a un mirador natural del Barranco del Poqueira, en la Peña del Ángel, desde el que se divisa el Veleta, el Mulhacén, Capileira y Bubión.
Mirador natural en la Peña del Ángel.
El grupo en la Peña del Ángel.En este lugar nos hacemos las fotos de grupo. Desde aquí se inicia un continuo descenso encontrando enormes castaños y abundante lechetrezna, botón de oro y rascavieja.Bubión se encuentra a nuestros pies. Y hacia él nos dirigimos.
Rascavieja. Adenocarpus decorticans.
Descenso hacia Bubión.Una vez en Bubión iniciamos el descenso hacia Pampaneira por una senda en la margen oriental del Río Poqueira.
Conejillos. Fumaria capreolata.Y, una vez, en Pampaneira, visitamos sus pintorescos rincones, nos hacemos fotografías en la Fuente de San Antonio, donde beben quienes quieren dejar la soltería, y rodeados de preciosos pensamientos nos tomamos una deliciosa cerveza Alhambra 1925 ó una refrescante coca-cola.
Fuente de San Antonio. Pampaneira.
Pensamiento. Viola tricolor.
Pampaneira.
Comentarios: Antonio Arana.En un principio la idea al planificar esta ruta era el ascenso al Trevenque, uno de los picos más emblemáticos de la media montaña de Sierra Nevada, con 2.079 ms de altitud sobre el nivel del mar. Pero al ser un grupo numeroso, los responsables de Deportes del Ayuntamiento de Benamocarra han decidido alterar la ruta de forma que haremos un descenso al Río Dílar desde la Fuente del Hervidero, para llegar al Collado del Pino, Collado de Chaquetas, Arenales del Trevenque (en la cara sur) y regresar a la Fuente del Hervidero. La ruta supone un total de 18 km en recorrido circular, con un desnivel acumulado de 600 ms.Acompañamos al grupo tres montañeros del Grupo Andax: el incombustible Pepe Martín, Paco Peralta y yo mismo. Subimos este pico directamente por la cuerda el 22 de enero de 2000 y recuerdo que casi durante todo el recorrido, con la bota izquierda pisábamos nieve (norte) y con la derecha, tierra (sur).
Trevenque desde la Fuente del Hervidero.Iniciamos la marcha hacia el Cortijo Sevilla, junto al Canal de la Espartera. Desde esta zona podemos apreciar, al otro lado del Dílar, los impresionantes Alayos, una cresta montañosa formada de este a oeste por los cerros: Virgen (1.982 ms), Corazón de la Sandía (1.886 ms), Hueco (1.609 ms) y Picacho Alto (1.782 ms).
Alayos de Dílar.A nuestras espaldas dejamos el pico cónico de la Boca de la Pescá (1.512 ms) con una cara sur escarpada hacia el Río Dílar.
Boca de la Pescá. A lo lejos, la Silleta de Padul.Pasamos por el impresionante Barranco del Búho con su color rojizo debido a las margas que lo componen.
El grupo por el Barranco del Búho.Tras una hora y media de marcha llegamos a la Toma de Agua del Canal. Nos encontramos a 1.200 ms de altitud. Hacemos una breve parada para tomar algo antes de cruzar el Río Dílar a cuyo lado nos encontramos. Lleva un buen caudal de agua. Podríamos quitarnos las botas para atravesarlo pero alguien ha dispuesto dos troncos de pinos de forma que podamos hacerlo sin desprendernos de ellas.
Cruzando el Río Dílar.Una vez cruzado el río, continuamos por una vereda que asciende de forma continua aunque con una pendiente moderada. Nos dirigimos hacia el Collado del Pino.
Cruce Collado del Pino - Alayos de Dílar.En nuestro camino encontramos una pequeña "procesión" de Thaumetopoea pytiocampa o procesionaria del pino. Las fotografiamos intentando no molestarlas. Son orugas muy bonitas.
Procesionarias del pino.A las tres horas y media de ruta nos encontramos en el Collado del Pino. Caminamos despacio saboreando el cambiante paisaje y fotografiando, como siempre, la flora que vamos encontrando en nuestro camino: diente de león, heléboro fétido, peonía broteroi, lavanda, salvia, tomillo silvestre, torvisco hembra, agracejo, escaramujos (cuyas sabrosas y dulces bayas vamos saboreando), roble melojo... Pasamos, más tarde, por la base del Cerro del Espinar.
Collado del Pino.Atravesamos, poco después, un fresco y alegre torrente que baja al noroeste de la Loma de Peñamadura hacia el Dílar.
Arroyo en la falda noroeste de la Loma de Peñamadura.Atravesamos el río por un puente para ascender hacia el Collado de Chaquetas. Algunos compañeros van algo cansados y otros como Ouliana, una joven y magnífica montañera nacida en Rusia, lleva una rodilla con una dolorosa sobrecarga y va andando despacio aunque echándole un gran coraje.
Río Dílar y Puntal de los Mecheros.
Con Ouliana, en el Collado de Chaquetas.Desde aquí nos dirigimos ahora hacia los Arenales del Trevenque, en la parte Sur del mismo. El agua al helarse en las grietas de las rocas, las va fragmentando cada vez en partículas más pequeñas (cm y hasta mm) formando la arena dolomítica que va derramándose por las laderas.
Arenales del Trevenque.
El grupo con el Trevenque al fondo.Vamos llegando al final de nuestra ruta y aunque caen algunas gotas de agua desde hace ya rato, a veces, un rayo de sol hiere a los Alayos mostrándolos en todo su esplendor.
Corazón de la Sandía, en los Alayos de Dílar.Ya podemos observar nuevamente, al oeste, el pico de la Boca de la Pescá, signo inequívoco de que nos encontramos cerca de la Fuente del Hervidero, el inicio y final de la ruta.
Hacia la Fuente del Hervidero. Boca de la Pescá, al fondo. Hemos disfrutado minuto a minuto las siete horas y media que ha durado la ruta.El fin de semana del 24 y 25 de abril ¡¡¡a las Alpujarras granadinas!!!