Comentarios y fotografías: Antonio Arana.La ruta prevista para hoy consiste en un largo paseo que comienza en Frigiliana y termina en la Cueva de Nerja. Si bien es necesario decir que el citado "paseo" tiene lugar por la montaña.Desde la Plaza del Ingenio de Frigiliana desciende una pista de cemento hasta el cauce del Río Higuerón. Este río, como el Chíllar, lleva agua abundante durante todo el año. Y debemos atravesarlo a un lado y a otro para no mojarnos.
Atravesando el Río Higuerón.Llegamos en pocos minutos al Pozo Batán, una enorme alberca construida en el siglo XIX junto a un molino de papel de estraza al que ya se hace referencia en documentos del año 1752.
Pozo Batán.El grupo lo componemos esta vez tres Antonios, Javi, Juanlu y Lute.
El grupo.A un minuto del pozo, a la derecha, se encuentra el inicio de la vereda que nos conducirá hacia el Río Chíllar, atravesando la Sierra de Enmedio.
La larga vereda hacia el Chíllar.La Sierra de Enmedio posee una larga cresta que se dirige de sur a norte, desde el Cerro del Pinto (396 ms) hasta el punto más alto de la misma (1.159 ms).
Con Javi Gálvez en la cresta del Pinto.Desde la citada cresta podemos apreciar perfectamente varias de las montañas más emblemáticas de la Sierra Almijara: el Cerro Fuerte de Frigiliana, el lejano Lucero, El Cielo, Lacamatocha, Almendrón y los Tajos del Sol al pie del Navachica.
Cara nororiental del Fuerte de Frigiliana.
El casi inexpugnable Tajo Castillejo con el Lucero, al fondo.
El Cielo.
Tajos del Sol, arista glaciar del Almendrón y Lacamatocha.Continuamos por la interminable aunque preciosa vereda rodeados de pinos carrascos, matagallo, jaguarzo, tomillo silvestre, del aromático tomillo limón, palmito... ¡y, cómo no... la insufrible aulaga!
Con la Sierra Almijara al frente.Dejamos a nuestra izquierda el Tajo de las Chorrerillas llegando a un collado desde el cual se desciende hasta el cauce del Río Chíllar por la empinada Cuesta Jiménez.
Tajo de las Chorrerillas.Durante el descenso podemos ver, al frente, la continuación de la vereda que atraviesa el Río Chíllar y comienza a ascender por la llamada Cuesta de los Galgos para terminar en el Collado de los Apretaderos.
Cuesta Jiménez. Al otro lado, la Cuesta de los Galgos.Pasamos junto a algunos enebros repletos de drupas que son imprescindibles para la elaboración de algunas conocidas ginebras británicas y holandesas.
Enebro. Al fondo sobresale Lacamatocha.Llegamos de esta manera al cauce donde existe un cruce de veredas. A la izquierda, se dirige a la Presa. Y a la derecha, tras cruzar el río, al Collado de los Apretaderos. Antes de la Presa hay unas ruínas con un esbelto albaricoque, donde nos detenemos a tomar algo.
Ruínas cercanas a la Presa.Al pie del albaricoque hay un verdadero cúmulo de setas de buen aspecto. Pero no tengo ni idea de si son comestibles o no. Las fotografío aunque no las toco.
Setas.Regresamos durante 5 minutos por la orilla derecha del río para cruzarlo y acometer el ascenso por la Cuesta de los Galgos. Juanlu y Lute lo hacen por otra ruta diferente. Una vereda empinada que sale justo detrás de las ruínas y llega en unos 20 minutos a un carril elevado 100 metros sobre el cauce del río. Unos y otros nos dirigimos por las dos diferentes rutas hacia el sureste.
Río Chíllar.Cerca del Collado de los Apretaderos podemos observar la cresta que bordea por el oeste el Valle del Arroyo de la Coladilla que posee un pulmón verde impresionante. En 20 años, los pequeños plantones de pinos que veíamos al pasar por el valle, se han transformado en preciosos ejemplares adultos. En la citada cresta hay una vereda que la recorre, pasando por los cerros Mangüeno, Boniato y Tragalamocha, hasta salir a la autovía frente a la antigua Fábrica de Azúcar.
Cresta montañosa hacia Tragalamocha.
Valle del Arroyo de la Coladilla.Cerca de la Adecuación Recreativa "El Pinarillo" nos detenemos para contemplar algunas de las moles montañosas de la zona como el Cielo y el Cerro Perruchino, también conocido como "la Maceta".
La gran montaña de Nerja: el Cielo.
Hacia "El Pinarillo".
Cerro Perruchino, cara sur.El Perruchino o "la Maceta" es un cerro bastante difícil de ascender por la cara sur aunque se puede hacer. En febrero de 2009 subí con mi hermano Eduardo.Una vez en el carril de El Pinarillo a la Cueva de Nerja, comentamos la posibilidad de realizar la parte final de la ruta por el propio Arroyo de la Coladilla. Todos estamos de acuerdo en ello. El cauce del arroyo está muy encajonado siendo difícil salir de él. No lleva agua. Las paredes laterales poseen múltiples abrigos naturales. Hay abundantes eucaliptos en cuyos troncos pueden verse crecer setas.
Por el Arroyo de la Coladilla.
Setas en el tronco de un eucalipto.Llega un momento en el que abandonamos el cauce por la derecha. Poco después podemos ver el Acueducto del Águila que se encuentra en fase de reconstrucción. Es una obra civil del siglo XIX. Se construyó para transportar agua a los molinos de la antigua Fábrica de Azúcar de San Joaquín, en Maro. Está formado por cuatro pisos de arcos superpuestos.
Acueducto del Águila.Antes de llegar al acueducto encontramos unos corrales cerca de la autovía. Pasamos junto a ellos por un carril que desciende hasta el Arroyo de la Coladilla, atravesándolo justamente bajo un gigantesco viaducto. Poco después pasamos junto al Hotel Al-Andalus y en unos minutos nos encontramos en el coche que aparcamos antes de iniciar la ruta, al inicio de la pista forestal que lleva al Pinarillo.
Ascenso bajo un viaducto de la autovía.Perfil numérico:-Recorrido total: 17.600 metros.-Desnivel de ascenso acumulado: 1.258 metros.-Desnivel de descenso acumulado: 1.243 metros.-Tiempo total: 6 horas y 30 minutos (incluyendo descansos).-Dificultad: media.
Perfil gráfico.
Track de la ruta.
Comentarios y fotografías: Antonio Arana.Con un frío que pela, en un día considerado en las noticias nacionales como el más frío del presente otoño hasta el momento, Pepe y yo hemos decidido "jugarnos el tipo" subiendo la Maroma.¿Por dónde realizar el ascenso de esta montaña para disfrutar completamente de la nieve y del paisaje? No hay dudas: por el Robledal, en la cara norte. Observar los tejos nevados y el frondoso pinar existente merece la pena.
Pista forestal helada hacia el Robledal.Dejamos el coche en una explanada junto al Cortijo del Robledal Alto. Normalmente se suele encontrar algún otro vehículo de montañeros que han iniciado el ascenso antes que nosotros, pero hoy estamos solos.El contraste de color entre la nieve, los pinos y los quejigos es soberbio. Y entre ellos, algunos abetos de Douglas (Douglasia).
Inicio de la ruta desde la cadena.Los pocos ejemplares que hay en esta zona de roble melojo (Quercus pyrenaica) han tirado ya sus hojas.
Hojas de roble melojo en la nieve.La gran humedad existente en la zona hace que prolifere el musgo y diversas especies de setas.
Bella estampa de belén navideño, con Pepe ejerciendo de "pastor".

Distintas variedades de setas.En Granada existe una gran afición a la recolección de setas, no así en la vertiente meridional del Parque Natural de las Sierras Tejeda, Almijara y Alhama, perteneciente a la provincia de Málaga.He de reconocer que mis conocimientos sobre setas son nulos. Bueno... recientemente he conocido las setas de cardo y los boletus en el último mes, como habréis podido comprobar en las últimas rutas del blog.En mi trabajo como médico de urgencias en el Hospital Comarcal de la Axarquía, he visto algunas intoxicaciones por setas (alguna mortal). Y de ellas, alguna que otra en personas que decían conocerlas bien. Es por ello por lo que siempre he dejado de lado la Micología. Podría suceder que un día me arriesgara a coger unas setas pensando que son... y que no lo sean... No me fío de mí mismo en este tema.Como siempre, aproximadamente a una hora del inicio de la ruta, nos encontramos en el Contaero. La Maroma se aprecia completamente envuelta en nubes. Pero no es esto lo que nos preocupa sino la probable existencia de placas de hielo en las cornisas existentes en el Salto del Caballo. Para variar, no traemos crampones.
El Contaero, en el Barranco de los Presillejos.Nuestras huellas en la nieve acompañan a las de una solitaria cabra montés.
Huellas.Llegamos a un rincón en los tajos donde se acumulan los témpanos de hielo semejando largas y puntiagudas barbas. Las plantas de la zona aparecen completamente congeladas. En el suelo hay placas de hielo abollonadas por la existencia de abundante material calizo de derrubio.¡Y, ahora, un acertijo! ¿Qué única diferencia veis entre las dos fotos siguientes?
Foto 1.
Foto 2.¿No lo véis aún?Os doy una pista: la cámara de fotos está situada en una roca en posición de automático...¡Os rendís! La diferencia es que en la foto 1 el "aguerrido y experto montañero" (yo mismo) se encuentra en el suelo tras haber pisado una placa de hielo al salir corriendo para posar en la foto. Tuve que levantarme dolorido y regresar para volver a conectar la cámara. Para la segunda foto ya no corrí y me dirigí a los témpanos como un abuelo. Me he clavado todo el abollonamiento helado en el c... en los glúteos.
¡Los "abollonamientos" del terreno!Llegando al Salto del Caballo el cielo comienza a despejarse pero la sensación de frío aumenta de forma extraordinaria.Pasamos con sumo cuidado por las cornisas heladas, debiendo dejar la vereda en algunos puntos por el riesgo de resbalar y caer al barranco.
Salto del Caballo.Tenemos que sacar los chaquetones y guantes, ambos de Gore-tex, para continuar la ruta. Ya no nos sentíamos los dedos llevando los guantes de lana.En el Puerto de las Loberas ascendemos hacia el oeste por la vereda señalizada, evitando el peligroso Tajo Volaero. Mi cámara de fotos comienza a fallar y la pantalla del móvil se queda completamente en blanco. El frío es intenso.Llegamos a la cumbre de la Maroma tras 4 horas de subida tranquila, contemplando el níveo paisaje. El monolito se encuentra helado. En la parte occidental del mismo el hielo tiene unos 20 centímetros de espesor, formando verdaderos cuchillos. Imposible hacer una fotografía porque la cámara "ha muerto" también y no por falta de carga en la batería. Pero para que os hagáis una idea de cómo hubiera salido la fotografía, coloco debajo dos fotos realizadas en el monolito el 27 de enero de 1996 aunque en esa ocasión había mucha más cantidad de hielo en él, además de que yo aparezco bastante "menos viejo" (el del chaquetón y gorro negros).
Monolito de la Maroma en enero de 1996.
Monolito de la Maroma en enero de 1996.Permanecemos en la cumbre apenas 5 minutos, debiendo regresar rápidamente porque estamos congelados. Cuando salimos del Robledal el termómetro del coche marcaba 0º C. La sensación que tenemos en este momento es de -6ºC a -7ºC. Es inaguantable.Al bajar del Contadero, podemos observar a 4-5 metros de distancia, dos machos monteses en plena actividad de husmeo con dos hembras.Finalmente, inserto el track de la ruta. Aunque no sé por qué motivo aparecen las dos líneas rectas de color marrón. Probablemente un error al configurar el GPS.
Espero que tengamos un invierno lluvioso y frío para poder ver y pisar la nieve en todas las sierras malagueñas.
Comentarios: Antonio Arana.Fotografías: Antonio Arana y Juanlu Páez.Como escribía en la última ruta de este blog "La Umbría. 18 de noviembre de 2010", tuve la inmensa suerte de fotografiar un quebrantahuesos (gypaetus barbatus). No sabía exactamente de qué pájaro se trataba en aquellos momentos y acudí a mi amigo Quirri Botella, experto en aves, para que me ayudara. Días después recibí un correo electrónico en el que me decía, henchido de emoción, que se trataba de un quebrantahuesos.
Posteriormente, mi compañero del grupo Andax, Juanlu Páez, me informó que había visto y fotografiado un pájaro muy grande en el pico Doña Ana, en Alfarnatejo. Me envió las fotografías y vi que se trataba del quebrantahuesos.
En 1956, las estimaciones eran que en todo el territorio andaluz apenas quedaban cinco parejas. En 1986 se avistó por última vez el quebrantahuesos en Andalucía. El último ejemplar era conocido por los habitantes de la Sierra de Cazorla como "El Solitario".
A finales de 1980 aparece el Programa de Reintroducción del Quebrantahuesos de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, participando en el mismo entre otras, la Fundación Gypaetus como organización encargada de su ejecución.
Las primeras liberaciones se llevaron a cabo en mayo de 2006 en el Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas. Todos los jóvenes quebrantahuesos liberados en Andalucía están marcados con tres sistemas que permiten su seguimiento: emisores GPS con batería solar, dos anillas metálicas de colores en las patas y unas marcas alares por decoloración que son únicas para cada ejemplar.La Fundación Gypaetus mantiene abierta una campaña de participación social en el seguimiento de quebrantahuesos liberados. De esta forma, cualquier persona que tenga la suerte de observarlo, puede informar a la fundación sobre el avistamiento.
Dicha fundación tiene una página web excelente en la que no sólo nos enseña a identificarlo de manera sencilla, sino que posee, además, unos dibujos de cada quebrantahuesos liberado con las distintas marcas alares, existiendo una ficha para rellenar todos los datos sobre el avistamiento. Incluso podemos pintar en un dibujo predefinido las marcas que hemos visto en las alas. Toda esta información se envía on line.Recomiendo a todos los amantes de la naturaleza que visiten dicha página. No tiene desperdicio. Creedlo.www.gypaetus.org/contenido/index/
De esta forma, tanto Juanlu como yo hemos enviado la información y diversas fotografías sobre los dos avistamientos a la Fundación Gypaetus, contestándonos su responsable, Carlos Ruíz, confirmando que se trata de un quebrantahuesos llamado Blimunda que fue liberado el 30 de junio de 2010 en la Sierra de Castril, informándonos de que este ejemplar es ya capaz de encontrar alimento por sí mismo, de buscar posaderos y lugares de pernocta adecuados y de que se desenvuelve bien en las interacciones con otras especies (buitre leonado y águila real). También nos ha dicho que los técnicos de seguimiento de fauna de la Delegación de Málaga, están ya al tanto, desde hace una semana, de que este ejemplar se encuentra por las sierras malagueñas.
Termino esta maravillosa noticia como lo hacía en la última ruta: "Bienvenido, pajarraco".