martes, 7 de febrero de 2012

Cielo. Miércoles, 25 de Enero de 2012.



Comentarios: Antonio Arana.

Fotografías: Antonio Arana.

Antes de comenzar con la descripción de la ruta de hoy quiero divulgar unas fotografías de un gran montañero y espeleólogo de Mijas que desapareció hace 18 meses. Salió de ruta durante unos días, como hacía con frecuencia, y no regresó. Durante este año y medio se han peinado las sierras de alrededor y sus cuevas preferidas, extendiendo el radio de búsqueda de forma progresiva hasta sierras situadas a gran distancia de su lugar de residencia. Como podréis pensar, la familia está destrozada y lo único que desea es encontrarlo para cerrar el caso.




Hoy es miércoles y algunos "privilegiados" no tenemos que trabajar. Así que Pepe, Francis y yo mismo hemos decidido dar una vuelta por el Pico del Cielo, en Nerja, para ver si continúa en el mismo lugar.

Junto al aparcamiento de la Cueva de Nerja sale una pista forestal que lleva a una adecuación recreativa llamada el Pinarillo. ¡Ojo con la planificación de rutas por esta zona porque desde junio hasta octubre una barrera en la pista imposibilita el paso a vehículos debido a la campaña de prevención de incendios forestales! La distancia a pie hasta dicha zona de recreo se recorre en una hora. Por ello es necesario planificar bien los tiempos si queremos ascender en esos meses montañas como el Almendrón, Navachica, Perruchino (la Maceta), Tajos del Sol, Nío Buitre...

Estamos en enero y tenemos paso libre con el suzuki. Poco antes de la barrera nos encontramos al Guarda Mayor del Parque Natural de las Sierras Tejeda, Almijara y Alhama, Manolo Gil, y a una estupenda agente forestal que se llama María Luisa. Les preguntamos por el estado de la pista y lo primero que hacen es mirar nuestro coche, diciéndonos que en él sí podremos llegar hasta los Cortijos de la Civila aunque con marcha muy lenta y cuidadosa dado el pésimo estado del camino.

Tras recorrer en coche 2.8 km en 17 minutos, llegamos a un cruce: a la izquierda se va hacia el Pinarillo; a la derecha, hacia los Cortijos de la Civila. Continuamos en coche a una marcha lentísima por la gran cantidad de profundas zanjas y grandes piedras existentes en la pista. Recorridos 6.4 km totales en 42 minutos, nos encontramos junto a los Cortijos de la Civila. En esta zona abundan los almendros y alguna que otra higuera. Estamos a 760 metros de altitud.

Comenzamos el ascenso a las 09.47 horas por una vereda que discurre por la parte trasera de los cortijos. Está perfectamente señalizada al inicio. Va zigzagueando por la cara oeste de la loma que nos llevará hasta la larga cuerda que conduce al pico del Cielo. Al inicio de esa cuerda (10.45 horas, altitud 1.102 metros) hay un morrón que es un verdadero "Mirador de la Civila" pudiendo observar los cortijos del mismo nombre a nuestros pies.


"Mirador de la Civila".

El pico de la Cabeza del Caballo, con sus 1.186 metros de altitud, se yergue altivo al este.


Cabeza del Caballo.

Desde aquí podemos contemplar ya nuestra montaña, "el Cielo", al norte.


El Cielo.

Un denso banco de nubes avanza con marcha rápida desde el mar cubriéndolo todo.


Cumbre del Cerro Molinero entre las nubes.


Paisaje de algodón.

La vereda es prácticamente rectilínea. A las 11.13 horas llegamos a una zona donde se encuentra una mina del siglo pasado (altitud 1.210 metros), probablemente realizada para la extracción de galena. Tiene varias decenas de metros de profundidad y desde hace pocos años está cercada para evitar el peligro de caer en ella, encontrándose a ras del suelo entre rocas y matorrales.


La mina.

Podemos contemplar varias cabras monteses hembras y algún macho saliendo de la niebla.


Macho montés.

A nuestra derecha, las nubes comienzan a ocultar la Cabeza del Caballo.


Cabeza del Caballo.

La vegetación es abundante y variada: albaida, esparto, matagallo, jara, enebro, aulaga, coscoja, olivilla, pino carrasco, tomillo silvestre, tomillo real, tomillo limón, romero, lentisco, torvisco hembra, pegamosca, palmito, lavanda, abrótano...

Llegamos a la base de la montaña. A partir de aquí la pendiente es intensa, pudiendo dirigirnos a la cumbre por la parte sur o por la parte oeste que es la que nosotros elegimos. Observamos el brillo de una gran cruz destellando en la cumbre. Esa cruz tiene su historia o, mejor dicho, su leyenda. Hace unos 250 años, un marinero alemán a punto de naufragar pudo tomar como referencia una montaña que observó en la lejanía: el Pico del Cielo. Ni que decir tiene que llegó a la costa de Nerja, salvándose y que, en agradecimiento, colocó dos vigas de acero formando una cruz en la cima de la montaña.


La cruz brillando en la cumbre.


Vértice geodésico y cruz del Cielo.


Llegando a la cumbre antes que las nubes.

Nos encontramos en la cima (1.508 metros de altitud) a las 12.14 horas.


Cumbre del Cielo.

En otros tiempos, hace aproximadamente 17 años, en mi primera subida a este pico, la cruz tenía en su parte sur (la enfrentada a Nerja) 18 espejos de 20 x 20 cm. Hoy puedo contar sólo 8. Los demás han sido destrozados por unos vándalos que se llaman a sí mismos "montañeros". Hace tiempo, a mediodía, podía verse brillar la cruz desde el centro urbano de la localidad de Nerja.


Cruz del Cielo.

En 1995 había en la cumbre un buzón de montaña que se encontraba ya viejo y torcido. El 14 de septiembre de 2002 colocamos un nuevo buzón con una chapa grabada con el nombre del pico, su altura y la fecha. En subidas posteriores a la montaña constaté cómo habían quitado la plaquita metálica y habían torcido el buzón. Hoy quedan sólo los restos que se aprecian en la fotografía inferior. El buzón de montaña sólo tiene una finalidad: la comunicación entre montañeros que dejan su tarjeta o escriben en un papel sus experiencias en la ruta, el lugar del que proceden, el tiempo que les ha llevado realizarla y mil anécdotas sucedidas durante el ascenso. La tarjeta que dejó mi grupo en el buzón antiguo en 1995, me la devolvió un compañero de mi hospital que subió al Cielo el día siguiente con un amigo que me conocía y que le dijo que yo trabajaba en Urgencias. A los pocos días, mi hoy amigo y compañero Paco Peralta, oftalmólogo de mi hospital, me buscó y me entregó la tarjeta. Estuvimos hablando un rato y desde entonces somos inseparables compañeros en las montañas. Previamente no nos conocíamos. Ese es el sentido que debe tener un buzón de este tipo. Cuidémoslos.


El lamentable estado de lo que antes era un buzón en el Cielo.

Cuando estudiaba Medicina, con 17 años, me dio por leer en el escaso tiempo libre que tenía los libros de un escritor llamado Lobsang Rampa ("el Médico del Tíbet", "el Cordón de Plata"...). Recuerdo uno de sus libros que, sin duda, habréis leído también algunos de vosotros que se llama "el Tercer Ojo". En él explica sus experiencias mientras se criaba en un monasterio tibetano tras ser enviado al mismo a la edad de 7 años. El título del libro está tomado de una operación en la cual un tercer ojo es abierto en la frente de Rampa, dándole el poder de la visión del Aura.

Pues bien, creo que tras esta ascensión al "Cielo" yo también soy capaz de ver el Aura con mi "Tercer Ojo". ¿No me creeis...?


El "Tercer Ojo".


Pepe en la cumbre.


Menda por encima de las nubes... en el "Cielo..."

Tras disfrutar del paisaje no oculto por las nubes, y solazarnos con un bocata y un refresco en un vivac hecho a unos metros del vértice geodésico, comenzamos el descenso.


"Mirador de la Civila" sin que se pueda mirar nada por las nubes.

Vemos a muy corta distancia algunas cabras monteses echadas plácidamente en el suelo herboso, entre matorrales.


Macho montés con su "media naranja".


Albaida. Anthyllis cytisoides.


Track de la ruta.


Perfil de la ruta.


Recorrido total: 8.600 metros.
Desnivel: 748 metros.
Tiempo total: 5 horas.
Dureza: media-baja (intensa pendiente en el ascenso final).


lunes, 6 de febrero de 2012

Lucero y Lucerillo. Sábado, 21 de Enero de 2012.

Comentarios: Antonio Arana.
Fotografías: Javier, Francis, Alejandro y Antonio.

"Hace varias rutas", en la del Fuerte de Frigiliana, hablaba de que en la Comarca de la Axarquía hay dos picos emblemáticos desde el punto de vista histórico: el citado Cerro Fuerte, último lugar ocupado por los moriscos, siendo derrotados el 11 de junio de 1569 por las tropas cristianas, y el Cerro Lucero. En esta última montaña se construyó tras la maldita Guerra Civil Española, una caseta de ladrillos desde donde la Guardia Civil podía vigilar los movimientos del Maquis.

Esta montaña puede ascenderse por varias partes. Desde Canillas de Albaida; últimamente han arreglado la casi intransitable pista forestal hasta Puerto Blanquillo. Aquí se dejan los coches y comienza un corto ascenso de unos 25 minutos hasta el Puerto de Cómpeta, desde donde seguimos otra pista en dirección este y, tras un kilómetro aproximadamente de recorrido, llegaremos al pie de la vereda del Lucero señalada por un panel indicativo a la derecha.

Desde Cómpeta podemos llegar también a Puerto Blanquillo pasando por las antiguas venta de los Pradillos y de Cándido.

El itinerario que hemos elegido para hoy es por la vertiente granadina, desde la Resinera. A pocos metros pasada esta antigua fábrica, sale a la derecha una pista forestal que nos llevará en coche, en unos 30 minutos, al mismo comienzo de la vereda del Lucero. La última parte de la pista se encuentra en unas condiciones nada más que regulares para turismos aunque pueden utilizarse con cuidado.

El grupo es hoy bastante numeroso, unos 40 miembros, la mayor parte profesores del Instituto Juan de la Cierva de Vélez-Málaga con algunos familiares.

En el inicio de la vereda (1.330 metros de altitud) la temperatura es de +1ºC. Nos encontramos en la cara norte de esta sierra y son las 10 de la mañana. Algunas manchas de nieve y un matorral helado nos hacen compañía.


Piña escarchada.


Inicio de la vereda al Lucero.

En apenas una hora llegamos a una zona que yo llamo "Mirador del Lucero" (1.540 metros de altitud). Bajo las copas de unos cuantos pinos resineros podemos encontrar un relajado descanso mientras observamos las cumbres del Lucero y de su "gemelo menor" el Lucerillo.


"Mirador del Lucero".

Hacemos un pequeño descenso hasta el Puerto de la Perdiz y desde esta zona el recorrido es ya en continuo ascenso.


Por el Puerto de la Perdiz. Lucero, a la izquierda. Lucerillo, a la derecha.


Dirigiéndonos a la base del Lucerillo.


Cerro de Rajas Negras y Puerto de la Perdiz.

Hay zonas de neveros algunos de los cuales están completamente helados. Cada paso debe ser estudiado previamente, a pesar de lo cual se producen leves caídas.


Por la vereda en la base del Lucerillo.

En el mapa topográfico del Instituto Geográfico Nacional 1.040-IV, al Lucerillo le dan el nombre de Cerro de la Venta Panaderos. Las ruínas de dicha venta se encuentran situadas en la otra parte de dicho pico, al sur.

Llegamos a una zona de intersección entre el Lucerillo y el Lucero. Se la conoce como "Colaero de los Mosquitos". En días de viento he visto caer al suelo a fuertes montañeros empujados por las intensas ráfagas que se concentran en esta zona. Desde aquí nos espera una larga y zigzagueante vereda que hiere la cara norte de la montaña hasta la cumbre.


Por la vereda, tras pasar el Colaero de los Mosquitos.


Vereda del Lucero. A lo lejos podemos contemplar la Maroma.


Alejandro y Pepe en la vereda.


Abajo, la cuenca del Río Higuerón.

Con una marcha tranquila, como siempre, y más con un grupo tan grande, llegamos a la cumbre del Lucero (1.774 metros de altitud) en dos horas y media.


Cumbre del Lucero.

La vista hacia el sureste nos permite reconocer otras muchas montañas amigas.


Montañas de la Sierra Almijara.

En la foto superior no se aprecian bien los nombres de las distintas montañas visibles. Pero puedo echar una mano. De izquierda a derecha son: Salto del Caballo, Sierra de Lújar, Cabañeros, Cerrillo del Gallo, Piedra Sillada, Navachica, la Cadena, Tajos del Sol, Machos, Almendrón, Cielo, Almendrillo, La Camatocha y las estribaciones del Cisne. De nada...

El grupo se ha ido escindiendo paulatinamente. Unos cuantos compañeros se dieron la vuelta al contemplar las primeras caídas sobre el hielo. Otros, se han quedado en el Colaero de los Mosquitos. Y un par de ellos, a pocos metros de la cumbre. El grupo es muy heterogéneo en cuanto a edad y forma física y ambas pasan factura, antes o después.


Cumbre del Lucero.


Ruínas de la caseta de la Guardia Civil en la cumbre del Lucero.


Al fondo, el Puerto de Frigiliana.


Cumbre del Lucero. Sierra Nevada a lo lejos.


Cumbre del Lucero.


El muro "mejor conservado" de la caseta del Lucero.


Javier asomado a la ventana.


El incombustible Pepe en la cumbre, con sus casi 69 años.


Detrás, Sierra Nevada.

Tras un descanso reponiendo energías iniciamos el descenso.


El Lucerillo y el Colaero de los Mosquitos, abajo.

Francis me dice que nunca ha subido el Lucerillo y que le gustaría hacerlo. Su deseo espolea el mío y en 6 minutos nos encontramos en la cumbre, llegando sin resuello. No hay vereda, la pendiente es intensa y el terreno de derrubio. Las mejores fotografías que he hecho del Lucero han sido siempre desde la cumbre del Lucerillo, pudiendo observar su forma piramidal y el trayecto sinuoso de la vereda con total claridad.


En la cumbre del Lucerillo (1.687 metros).


Lucero desde el Lucerillo.

Durante el descenso del Lucerillo los resbalones por la pedrera existente son frecuentes. Francis quiere que le haga una fotografía en la nieve y ¡ahí está!


En la vereda de la base del Lucerillo.

El grupo se encuentra ya recuperando fuerzas en el Puerto de la Perdiz, al sol.



Hemos traído comida abundante, cuatro botellas de buenos tintos y una bota de vino dulce de la Axarquía que está francamente delicioso.


El almuerzo en el Puerto de la Perdiz.

Una vez satisfecho el apetito, se forman pequeños grupos que conversan sobre diferentes temas mientras el sol caldea los cuerpos.


La tertulia.

Poco después iniciamos el regreso dejando una maravillosa postal a nuestra espalda.


El regreso.


"Mirador del Lucero".

El camino de regreso es el mismo que el de ida. Durante el mismo dejamos a nuestra derecha el Cerro de Mota; a la izquierda el Cerro de Rajas Negras; y al frente podemos contemplar la Loma de las Vacas, el Cerro del Puerto y el Cerro de la Chapa.


Loma de las Vacas, en primer término. A la derecha, al fondo, el Cerro de la Chapa.

Atravesamos el puente de madera colocado sobre un arroyo junto al panel indicativo de la ruta, a unos metros ya de los coches.


Final de la vereda.