domingo, 25 de enero de 2009

Peñón de los Castillejos. Río de la Miel. Sábado, 25 de Enero de 2009.

Comentarios: Antonio Arana.

A pocos kilómetros de Maro, en dirección a Almuñécar, se encuentra el Río de la Miel que baja desde los Cortijos del Nacimiento. En su margen derecha se estira una carretera con el asfalto en buenas condiciones. El acceso a la misma no puede hacerse desde la autovía, sino por la antigua carretera 340. El río, cerca de su desembocadura, queda enmarcado entre el Cerro de las Espuertas, al oeste, el Cerro Sol, al este y un elevado y potente viaducto de la autovía, al sur. Hay en esta zona multitud de carriles y de cortijos. Pero nosotros continuamos en dirección al nacimiento.

Pasamos junto a un paraje en el que se encuentra una espléndida cueva en la que sólo hay que emplear la cuerda al inicio. Es bastante técnica aunque se baja sin excesiva dificultad. Algunos miembros del grupo hemos entrado en ella en tres ocasiones, desde el año 1998. Hace muy poco tiempo, nos han dicho algunos amigos espeleólogos que ha sido "descubierta" por el Grupo de Espeleología de la Sociedad Excursionista Malagueña que la ha estudiado, creyendo en un principio que existía una continuidad de la misma desde el final que nosotros conocemos. Pero, finalmente, han confirmado que termina allí mismo. Es una cueva que merece la pena conocer. No tiene nada que ver con Cueva Oscura de Frigiliana o la Cueva del Agua de Canillas de Albaida, ambas maravillosas también, pero menos sorprendentes. Volveremos a hacerla en breve tiempo.

Río de la Miel entre Pico Sol y Cerro de las Espuertas.


Dejamos a nuestra izquierda el inicio de la vereda que sube por el Cortijo del Cornocalejo para ascender a la Cabeza de Caballo. Finalmente, llegamos al nacimiento del Río de la Miel. Es una zona donde existen varios cortijos y vallas. Dejamos el coche en una pequeña explanada y nos dirigimos al Peñón de los Castillejos por su parte este. Por otro lugar es, prácticamente, inexpugnable.






Peñón de los Castillejos.








Antonio Malpica, catedrático de la Universidad de Granada y Doctor en Geografía e Historia, en su libro "Poblamiento y Castillos en Granada", de 1996, hace referencia a este Peñón habiendo objetivado en él restos de una muralla de mampostería apoyada en el corte de la roca, documentando, además, varios muros de piedra seca y fragmentos de tejas que evidencian la existencia de un poblado de cierta extensión.

Existe también una pequeña cisterna, posiblemente destinada a la recogida del agua que confluía en este lugar desde la parte de arriba. En la cumbre del Peñón hay un mayor número de vestigios materiales, que confirman su utilización como reducto defensivo. Se conservan dos aljibes encajonados en la roca, de similares características constructivas aunque de distintas dimensiones.

Este autor nos dice en su libro que la cerámica recogida en su superficie arroja una cronología que va, aproximadamente, desde el siglo X hasta el XII.

Aljibe.





















Y hace referencia a que, en principio, debe aceptarse que se trata de un asentamiento fortificado durante la fitna (guerra civil) de fines del emirato.


Existen evidentes relaciones espaciales y cronológicas con otras dos fortificaciones del área occidental de la costa granadina: Pico Moscaril (Almuñécar) y el castillejo situado en la Cuerda del Jaral (Salobreña).

El Peñón de los Castillejos tiene una altitud de 935 ms. Es la tercera vez que el grupo lo sube (septiembre 1995 y septiembre 2002). Hoy soplan rachas de fuerte viento aunque el día es soleado, idóneo para la ruta. La cumbre la forma una pequeña meseta. La Cabeza de Caballo destaca al oeste, imponente. A sus pies, el Cortijo del Cornocalejo. A la derecha del pico, unos 200 metros más elevado, el Cielo, con sus 1.508 ms. de altitud.


Cumbre del Peñón de los Castillejos.




Cabeza de Caballo. A la izquierda, el pequeño Cerro Montesinos.


La parte norte y occidental del Peñón cae de forma vertiginosa hacia los Cortijos del Nacimiento. En la parte sur hay dos peñas de blanca caliza que forman un balcón en forma de "V" al que debemos asomarnos con cuidado. La vista de la Cabeza de Caballo es, desde aquí, sencillamente espectacular. En la base del Peñón de los Castillejos, algunos almendros abren ya su sonrosada corola impregnando el ambiente de su suave aroma.

Mirador de la Cabeza de Caballo.

Toda la zona está dominada por esparto y palmito, abundando también el tomillo y la mejorana.

Flor del almendro.

1 comentario:

Manuel dijo...

No me queda claro la marcha. Fuisteis al Peñon de los Catillejos. Pero tambien al pico Cabeza del Caballo.Como. Si los dos hitos estan separados y no hay vereda que los una.Esplicarmelo por favor.