martes, 6 de julio de 2010

La Maroma desde la Alcauca por el Cerro de la Majada del Arce. Jueves, 1 de julio de 2010.

Comentarios y fotografías: Antonio Arana.

Hoy es ya 1 de julio y para celebrarlo se nos ha ocurrido hacer una subida a la Maroma, iniciándola en la Adecuación Recreativa de la Alcauca, pero en lugar de subir hacia los Castillones y Fuente del Espino, hemos decidido realizarla por una cresta que hay al oeste del Cerro del Pimiento, llegando al Cerro de la Majada del Arce y, desde aquí, enlazar con la vereda que viene de dicha fuente.

A las 7.30 h de la mañana tenemos 23ºC de temperatura. El día "promete..."

Al ser un día laborable sólo tenemos la suerte de ir unos pocos: Pepe, Fernando, Beatriz, Alejandro y yo mismo. Iniciamos la marcha a las 9.00 h.

Por encima del carril de la Alcauca hay otro por el que recorremos unos cientos de metros antes de abandonarlo para acceder a una cresta en dirección sureste. El carril está cortado porque se ha hundido en parte, probablemente por las pasadas lluvias.

Fernando con Alejandro y Bea. Nuestra ruta, detrás.

Encontramos Anthyllis tejedensis, Sedum sediforme, leuzea conifera, Santolina chamaecyparissus, Thymus longiflorus...

La vista de los Llanos del Espino y del Poljé de Zafarraya es impresionante, llevándola a nuestras espaldas. Y más al norte, la Sierra de Loja que recorrimos el pasado 15 de mayo, pudiendo contemplar desde aquí Sierra Gorda, Cerro Caballón I, Cerro de la Yedra, Cerro de los Surcos, Cerro del Acebuche y Cerro Caballón II, entre otros.


Anthyllis tejedensis.


Cuchara de pastor. Leuzea conifera.


Llanos del Espino. Se aprecian los Cerros Torca, Umbría y Puerto.

La pendiente es continua y hace calor aunque al llegar a los diversos collados y soplar Levante notamos una sensación fresca en la cara que nos reconforta.

Nunca habíamos subido por aquí a la Maroma. Estudiando el Mapa Topográfico Nacional de España ví la posibilidad de esta ruta y la mejor forma de comprobar dicha posibilidad es hacerla para conocer y afrontar las dificultades que puedan presentarse.

Cerca de donde nos encontramos, al noreste, podemos apreciar la figura inconfundible del Cerro del Pimiento con sus 1.318 ms de altitud. Desde este pico sale una vereda que transcurre por una cuerda situada a la izquierda de la que recorremos nosotros.


Cerro del Pimiento.

La ruta es muy bonita aunque vamos notando el desnivel en nuestros pulmones y piernas. Pepe Martín marcha el primero, con su ritmo lento pero incansable. Hasta el momento, sus 67 años aún no han hecho mella en su coraje montañero.


Abrótano hembra. Santolina chamaecyparissus.


Vereda hacia el Cerro de la Majada del Arce.



Pepe dirigiendo el grupo, como siempre.

Al este discurre el Arroyo de Bajo Hondo y, aún más hacia el este, el Arroyo de los Tejos. A la derecha, el Arroyo de la Alcauca.


Arroyo de Bajo Hondo.

A las 11.30 horas llegamos a la cumbre del Cerro de la Majada del Arce (altitud 1.769 ms). Es una cresta rocosa, corta y estrecha, sin ninguna arboleda, en dirección NW - SE. Desde ella podemos contemplar la Peña del Águila a 200º S - SO; el Cerro del Mojón a 160º S -SE; el Cerro del Selladero (Don Abuelo) a 115º E - SE; el Cerro de la Torrecilla en el pojé de Zafarraya, a 340º N...


Fernando en la cresta del Cerro de la Majada del Arce.


Cumbre del Cerro de la Majada del Arce. Al fondo, el Selladero.

A las 11.45 h enlazamos con la vereda que viene de la Fuente del Espino y bordea el Cerro del Mojón hacia el sur para luego dirigirse hacia la Maroma, al sureste.


Bordeando el Cerro del Mojón.

A las 12.15 h estamos situados junto al pluviómetro de la base del Cerro del Mojón, al sur.


Beatriz cerca del pluviómetro.

Continuamos encontrando verdaderas delicias botánicas. Cada vez que vemos una de ellas entendemos la sensación que debio tener el gran botánico Charles Edmond Boissier cuando recorrió estas tierras durante el año 1837 descubriendo algunas de estas plantas.


Relojes. Erodium cheilanthifolium Boiss.


Pampajarito. Sedum acre.

A las 13 horas llegamos al monolito de la Maroma (altitud 2.068 ms). Hay un grupo de ingleses en uno de los vivac de piedras que hay alrededor del monolito. La temperatura es agradable. Creíamos que íbamos a pasar un día malo de calor pero, afortunadamente, no es así. Aunque el sol se pega bastante.


Cumbre de la Maroma.


En el monolito de la Maroma.


Descendiendo del monolito.


Los 16 y los 67 años en la cumbre de la Maroma.

Pepe es la 3ª Maroma que sube desde principio de año, amén de otras rutas como los cerros Águila, Alcojona, Abanto, El Convento, Pimiento, la Cueva Oscura de Frigiliana, los Cahorros del cauce bajo del Río Higuerón... Y aún faltan 6 meses para finalizar la temporada de montaña 2010. Está hecho un león.

Nos dirigimos ahora hacia el Tajo del Sol porque desde él se aprecia una vista maravillosa del Arroyo de los Presillejos, con el Cerro Palomica a la izquierda y el Collado de Rojas con los acantilados del Salto del Caballo a la derecha. La altitud en esta zona es de 2.000 ms.

Fernando no conoce la situación de la Fuente de la Tacita de Plata y decidimos dirigirnos a ella. Conocer esta fuente a 1.820 ms de altitud es un seguro de vida. Desde que la conozco hace 18 años no la he visto nunca seca. No tiene un gran caudal pero es suficiente para saciar la sed de todos los montañeros que se arriesguen por estas sierras. Junto a ella encuentro ejemplares de Digital negra. Son las 14.40 h.


Digital negra. Digitalis obscura.

El agua es fresca y nos reconforta. Llenamos las botellas que llevamos con agua ya caliente a estas alturas de la ruta y emprendemos el camino hacia el Salto del Caballo para ver las plantas carnívoras, o, más exactamente, insectívoras.


Tacita de Plata.

Observamos la gran mole del Tajo del Sol en cuya cumbre hemos estado hace apenas una hora.


Tajo del Sol.

En el Salto del Caballo encontramos una culebra de escalera. Se trata de una cría porque en el dibujo del dorso aún se aprecian perfectamente los peldaños de la escalera. En el adulto que puede medir hasta 1.60 ms, se pierden los peldaños quedando sólo las dos bandas laterales. El adulto es muy agresivo. Algunos grandes ejemplares se yerguen y silban agitando el cuerpo propinando auténticos latigazos. Pero nuestra cría se queda muy quieta, observándonos y dejando que la fotografiemos.


Culebra de escalera. Elaphe scalaris.

Dejamos a nuestra culebra tranquila y a las 15.45 h nos encontramos delante de las plantas insectívoras. Se trata de la Grasilla. Hay dos variedades: una se da en la Sierra de Cazorla y en Río Verde (Otívar), y es la Pinguicola vallisneriifolia. La otra variedad se da en esta zona y es la Pinguicola dertosensis. Florece a últimos de junio y en la primera quincena de julio. Después se seca la flor.


Pinguicola dertosensis.

En otra ruta realizada y que se encuentra en este blog ya comenté que el rosetón de hojas basales de la planta tiene dos tipos de glándulas: una que secreta moco viscoso que hace que se peguen los insectos y otra que los digiere.


Insectos adheridos al moco de las hojas.

Podemos contemplar varios insectos luchando contra el moco en una batalla perdida. Dejamos las cosas a su curso natural.

La flor de la grasilla tiene apenas 15 cm de longitud. Es muy pilosa en su interior.


Preciosa flor de pinguicola dertosensis.


Muy cerca del peligro.


La batalla perdida.

A las 16.25 h atravesamos el Contadero y a las 17.15 horas nos encontramos en el Robledal, junto a uno de los coches que previamente habíamos dejado aquí.


La ruta es de dureza alta. La distancia recorrida ha sido de unos 17 km. Hemos empleado un tiempo total de 8 horas y 15 minutos. Desde el inicio de la ruta hasta la cumbre de la Maroma el tiempo parcial empleado ha sido de 4 horas. El desnivel de ascenso acumulado ha llegado a los 1.300 ms. Es una buena alternativa para los que estén cansados de subir la Maroma por las rutas tradicionales.





2 comentarios:

Antonio Jesús Jiménez dijo...

Yo casi seguro que suba el viernes día 23,por la Alcauca nunca subí.

Antonio Jesús Jiménez dijo...

Alguien se anima a acompañarme?