viernes, 16 de abril de 2010

Fuente del Hervidero-Collado del Pino-Collado de Chaquetas-Arenales del Trevenque. 11 de abril de 2010.

Comentarios: Antonio Arana.

En un principio la idea al planificar esta ruta era el ascenso al Trevenque, uno de los picos más emblemáticos de la media montaña de Sierra Nevada, con 2.079 ms de altitud sobre el nivel del mar. Pero al ser un grupo numeroso, los responsables de Deportes del Ayuntamiento de Benamocarra han decidido alterar la ruta de forma que haremos un descenso al Río Dílar desde la Fuente del Hervidero, para llegar al Collado del Pino, Collado de Chaquetas, Arenales del Trevenque (en la cara sur) y regresar a la Fuente del Hervidero. La ruta supone un total de 18 km en recorrido circular, con un desnivel acumulado de 600 ms.

Acompañamos al grupo tres montañeros del Grupo Andax: el incombustible Pepe Martín, Paco Peralta y yo mismo. Subimos este pico directamente por la cuerda el 22 de enero de 2000 y recuerdo que casi durante todo el recorrido, con la bota izquierda pisábamos nieve (norte) y con la derecha, tierra (sur).


Trevenque desde la Fuente del Hervidero.

Iniciamos la marcha hacia el Cortijo Sevilla, junto al Canal de la Espartera. Desde esta zona podemos apreciar, al otro lado del Dílar, los impresionantes Alayos, una cresta montañosa formada de este a oeste por los cerros: Virgen (1.982 ms), Corazón de la Sandía (1.886 ms), Hueco (1.609 ms) y Picacho Alto (1.782 ms).


Alayos de Dílar.

A nuestras espaldas dejamos el pico cónico de la Boca de la Pescá (1.512 ms) con una cara sur escarpada hacia el Río Dílar.


Boca de la Pescá. A lo lejos, la Silleta de Padul.

Pasamos por el impresionante Barranco del Búho con su color rojizo debido a las margas que lo componen.


El grupo por el Barranco del Búho.

Tras una hora y media de marcha llegamos a la Toma de Agua del Canal. Nos encontramos a 1.200 ms de altitud. Hacemos una breve parada para tomar algo antes de cruzar el Río Dílar a cuyo lado nos encontramos. Lleva un buen caudal de agua. Podríamos quitarnos las botas para atravesarlo pero alguien ha dispuesto dos troncos de pinos de forma que podamos hacerlo sin desprendernos de ellas.


Cruzando el Río Dílar.

Una vez cruzado el río, continuamos por una vereda que asciende de forma continua aunque con una pendiente moderada. Nos dirigimos hacia el Collado del Pino.


Cruce Collado del Pino - Alayos de Dílar.

En nuestro camino encontramos una pequeña "procesión" de Thaumetopoea pytiocampa o procesionaria del pino. Las fotografiamos intentando no molestarlas. Son orugas muy bonitas.


Procesionarias del pino.

A las tres horas y media de ruta nos encontramos en el Collado del Pino. Caminamos despacio saboreando el cambiante paisaje y fotografiando, como siempre, la flora que vamos encontrando en nuestro camino: diente de león, heléboro fétido, peonía broteroi, lavanda, salvia, tomillo silvestre, torvisco hembra, agracejo, escaramujos (cuyas sabrosas y dulces bayas vamos saboreando), roble melojo... Pasamos, más tarde, por la base del Cerro del Espinar.


Collado del Pino.

Atravesamos, poco después, un fresco y alegre torrente que baja al noroeste de la Loma de Peñamadura hacia el Dílar.


Arroyo en la falda noroeste de la Loma de Peñamadura.

Atravesamos el río por un puente para ascender hacia el Collado de Chaquetas. Algunos compañeros van algo cansados y otros como Ouliana, una joven y magnífica montañera nacida en Rusia, lleva una rodilla con una dolorosa sobrecarga y va andando despacio aunque echándole un gran coraje.


Río Dílar y Puntal de los Mecheros.


Con Ouliana, en el Collado de Chaquetas.

Desde aquí nos dirigimos ahora hacia los Arenales del Trevenque, en la parte Sur del mismo. El agua al helarse en las grietas de las rocas, las va fragmentando cada vez en partículas más pequeñas (cm y hasta mm) formando la arena dolomítica que va derramándose por las laderas.


Arenales del Trevenque.


El grupo con el Trevenque al fondo.

Vamos llegando al final de nuestra ruta y aunque caen algunas gotas de agua desde hace ya rato, a veces, un rayo de sol hiere a los Alayos mostrándolos en todo su esplendor.


Corazón de la Sandía, en los Alayos de Dílar.

Ya podemos observar nuevamente, al oeste, el pico de la Boca de la Pescá, signo inequívoco de que nos encontramos cerca de la Fuente del Hervidero, el inicio y final de la ruta.


Hacia la Fuente del Hervidero. Boca de la Pescá, al fondo.

Hemos disfrutado minuto a minuto las siete horas y media que ha durado la ruta.

El fin de semana del 24 y 25 de abril ¡¡¡a las Alpujarras granadinas!!!




1 comentario:

Simeon Juan Hinojosa Grande dijo...

Muchas gracias; muy bien eplicada la excursion.
Querría preguntaros, el escaramujo o rosal silvestre, todavia tiene frutos comestibles en el mes de Abril?
Saludos a todos.