domingo, 17 de agosto de 2014

Tajos de Alhama. Cueva del Agua y Cueva de la Mujer. Domingo, 27 de julio de 2014

Comentarios: Antonio Arana
Fotografías: AntonioArana

Hace calor en julio para seguir ascendiendo montañas en la provincia de Málaga. Así que hemos decidido hacer una preciosa  ruta en forma de corto paseo, recorriendo los Tajos de Alhama de Granada por donde discurre el refrescante, alegre y bullicioso río Alhama. Pero esta vez haremos un recorrido circular comenzando por la parte alta de dichos tajos, descendiendo posteriormente hasta el río, atravesándolo y visitando el pueblo para volver a descender después y realizar el recorrido de regreso a la sombra de los árboles de ribera que crecen junto al cauce hasta llegar a la pantaneta junto a la cual hemos dejado el coche, frente al Restaurante El Ventorro.

Y, como la ruta total será de unas tres horas, regresaremos al pueblo ya en los coches, almorzaremos en él y nos dirigiremos después a las Cuevas del Agua y de la Mujer, en la Mesa del Baño. No las conocemos y tenemos mucho interés en visitarlas.


La conocida Pantaneta de Alhama, una derivación del Embalse de los Bermejales.

Junto a los baños del Ventorro que constituyen una réplica moderna de un Hamman árabe, sale una carretera asfaltada en dirección norte que se dirige, por la parte superior de los Tajos, hacia el pueblo de Alhama de Granada. Al inicio hay una tablilla de madera señalando la ruta con el nombre de "Ruta del Termalismo".


En ruta.

Nos desviamos unos metros de la calzada para acercarnos a un Mirador  situado a nuestra izquierda y desde el que podemos apreciar hacia el sur la pantaneta que va quedando lejana y las estribaciones septentrionales de las Sierras Tejeda y Almijara.


Tablilla a pocos metros del Mirador.


Mirador.

Hacia el norte podemos apreciar, desde el Mirador, el enriscamiento del precioso pueblo de Alhama.


Tajos y pueblo de Alhama de Granada.


Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación (siglos XV y XVI).

Dejamos la calzada continuando le ruta por una pista de tierra que va descendiendo de forma progresiva hacia el río.


 Descenso hacia el río.

Un puente de madera nos permite pasar al otro lado del río Alhama.





Río Alhama.

Una vez en la vertiente oeste del río, nos dirigimos hacia la derecha. Junto a una torreta eléctrica, se inicia una subida vertiginosa por la caracoleante Escalera del Diablo cuya ascensión nos llevará a las primeras casas del pueblo.


Escalera del Diablo.




Nos dirigimos ahora hacia el sur llegando en unos minutos a las Mazmorras de época nazarí que fueron posteriormente utilizadas como silos para cereales. Tienen un diámetro de 9 metros y una altura de 5 metros. Antiguamente descendían a los prisioneros por una abertura que está cerrada actualmente por una verja de hierro.


 No, Fernando... el Muro de las Lamentaciones se encuentra en Jerusalén...


Bajada actual a las Mazmorras de Alhama de Granada.

Nuestra próxima visita será al Caño Wamba, pasando por las ruinas de la preciosa Iglesia de las Angustias.


Iglesia de las Angustias, junto a la calle del mismo nombre.



Caño Wamba.

El Caño Wamba fue la primera fuente pública de Alhama, construida en 1533. No tiene nada que ver con el célebre rey Wamba, último rey visigodo, sucesor de Recesvinto y que gobernó obligado por la nobleza entre los años 672 y 680.

En la fuente se encuentran a ambos lados los emblemas de Isabel (yugo) y Fernando (flechas) y, en el centro, el escudo de Carlos I de España y V de Alemania.

¿De dónde le vendrá entonces el nombre a la fuentecita...? Eso sí... su agua nos da la vida.

Pasamos junto al Hospital de la Reina, el primer hospital construido en el Reino de Granada por mandato de los Reyes Católicos, entre 1485 y 1510.


Hospital de la Reina.

En una de las esquinas del edificio se encuentra una calavera esculpida que indicaba la función del mismo como hospital. A ver si sois capaces de encontrarla...

Está bien... os daré una pista...


La calavera.

Y, poco después, visitamos la antigua cárcel, en una interesante visita guiada. Entre otras muchísimas cosas me llamó la atención un grabado de Hoefnagel.


El pueblo de Alhama de Granada y los baños (en primer término).

En Vélez-Málaga, el pueblo donde vivo, hay otro grabado del mismo autor que ha dado pie a copias en óleo y en cerámica, colocadas en algunos edificios públicos y privados.




Durante el tiempo que he sido Delegado de la Sede Comarcal de Vélez-Málaga, del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Málaga, le hice compromiso a mi mujer, Lourdes Cabello, para que pintara ese grabado de Hoefnagle en una pared de casi 6 metros de anchura, en el salón de actos de la sede. Y el resultado fue el siguiente:



Por supuesto, fue una donación desinteresada a la sede colegial.

Pero no se conformó con ello y en su Asociación Artesanal y Cultural "Anca Lara", con la inestimable ayuda de nuestro amigo ceramista de Osuna, Ángel Bejarano, realizó un mural de cerámica con una versión original del grabado de Hoefnagle ya que cambió la figura de los dos caballeros por las de Don Quijote y Sancho Panza. Y, además, yo aporté mi granito de arena diciéndole que cambiara el fondo montañoso del grabado por otro con algunas montañas emblemáticas de la Axarquía como la Maroma y el Lucero. Le gustó la idea y colocamos el mural en el porche de nuestra propia casa, junto a la cortina de macramé y la lámpara de mimbre también hechas por ella.


El mural de cerámica.


Lourdes con Ángel.

Bueno... me parece que "me he ganado un punto con mi mujer" y algo me pondrá hoy de comer...

Continúo con la narración de la ruta.

Pasamos por la casa de la Inquisición que afortunadamente, no acogió a ninguna víctima para ser torturada por el MALDITO TRIBUNAL.

Y, por último, nos acercamos a la plaza de la Iglesia de la Encarnación, pudiendo contemplar en la fachada la lápida de mármol que hace mención al terremoto que azotó el pueblo de Alhama en 1884.


Lápida en la Iglesia de la Encarnación.



Torre de la Iglesia de la Encarnación.

Y, una vez realizado el recorrido histórico y cultural, decidimos regresar por el margen del río Alhama, pasando junto a algunos de los molinos harineros existentes junto a él. En la fotografía inferior puede apreciarse, a la izquierda, la zona alta de los Tajos que recorrimos en nuestro acercamiento al pueblo y la refrescante frondosidad de la ruta que haremos durante el regreso, por el fondo de los mismos.


Tajos de Alhama de Granada con algunos de los molinos.


Refugio natural originado por el desprendimiento de una roca sobre el camino.

Pasamos junto a la Ermita de los Ángeles del año 1500. 


Interior de la ermita.

Según la leyenda,dicha ermita fue levantada por un caballero que se precipitó de forma fortuita con su caballo por los Tajos, comprometiéndose con la Virgen a levantarle una ermita si conseguía salvar la vida. Y... ¿a que no podéis imaginaros cómo acabó la historia...?  ¡Muy bien! Consiguió salvar la vida y ordenó construir la ermita (él era un caballero...).

Muy cerca de la construcción, al lado del camino, hay una roca con un relieve en forma de herradura que se dice corresponde a la huella de su caballo (je,je).


Con Carlos, sobre la roca donde se encuentra la huella del caballo.

Ahora toca atravesar el cauce y, si no queremos hacerlo encaramados a ese tronco... 


Río Alhama.

...podemos elegir la opción de atravesarlo por un puente de piedra restaurado hace muy poco tiempo.


Puente sobre el Río Alhama.

Ya nos queda un corto paseo de 10 minutos hasta el coche que dejamos junto a la pantaneta. Y, una vez en él, regresamos al pueblo ya de forma más cómoda y rápida, para tomarnos unas cuantas cervezas acompañadas de un suculento tapeo típico granaíno, antes de iniciar la segunda parte de nuestra ruta: las cuevas del Agua y de la Mujer.
Hace mucho calor y unos aspersores sobre las mesas difuminan agua micronizada que agradecemos enormemente.
 

"La primera"...

Tras el tapeo nos dirigimos en coche a la Mesa del Baño donde localizamos la entrada de la Cueva del Agua en una pared rocosa.


Cueva del Agua.


Boca de entrada de la Cueva del Agua.


Cueva del Agua.


Cueva del Agua.


Cueva del Agua.


Cueva del Agua. 


Cueva del Agua.


Cueva del Agua.


Cueva del Agua.


Boca de entrada de la Cueva del Agua. 

Por la información de que disponemos sabemos que la Cueva del Agua y la de la Mujer están comunicadas, pero nos volvemos locos intentando localizar la gatera de comunicación desde la Cueva del Agua y no conseguimos encontrarla. 

A una decena de metros de la boca de entrada de la Cueva del Agua, encontramos la de la Mujer.


 Cueva de la Mujer. 


 Cueva de la Mujer. 

Tampoco conseguimos localizar el punto de contacto entre las dos cuevas intentándolo desde la de la Mujer. Fernando lo intenta a través de una gatera que hay en la pared exterior.


El forzado intento de encontrar la comunicación entre las dos cuevas.

Pero pronto tiene que desistir de su intento porque un taponamiento rocoso le impide continuar.


Tras haber intentado lo imposible.


 Pepinillo del diablo. Ecballium elaterium.

Finalizada la ruta nos subimos en el flamante coche que ha comprado Carlos y tomamos dirección a Vélez-Málaga.




Nuestra próxima ruta:   la Cueva del Lobo Marino en los Acantilados de Nerja.




1 comentario:

Mosiah Herrera dijo...

los felicito por la sencillez y la buena calidad de su experiencia, gracias por compartirla